jueves, 24 de noviembre de 2011

Chicos bien; moral alta

A uno se le ponen los pelos de punta cuando oye cantar a un estadio entero “¡cómo no te voy a querer…!”, cuando su equipo está a punto de terminar un partido con derrota. La fe y el apoyo de la afición murcianista en Nueva Condomina es el exponente de una nueva era, en la que los aficionados parecen haber superado al fin la barrera de los resultados para mantener el aliento en su equipo. Los jugadores comparten ese optimismo y no han reducido ni un ápice su autoestima a pesar de sucumbir contra las perlas de Can Barça. Chicos bien; moral alta, decía el gran Laszy Kubala, en su etapa como entrenador del Real Murcia, cuando se le preguntaba por sus jugadores. Chicos bien; moral alta, apuntaba a los periodistas en una fría mañana de diciembre de 1987, cuando intentaba mentalizarles para no bajar a Segunda. Actitud. El fútbol es actitud sobre todo y el húngaro quería sembrar moral antes que fútbol en la vetusta Condomina.


Kubala y Campillo en el antiguo campo de Júver, donde está Ikea  (Foto LV)
Pues ahora los chicos están bien y tiene la moral alta. La excelente ejecutoria del Real Murcia en los últimos partidos, a pesar de esa derrota frente al filial del Barcelona, ha creado un debate inesperado sobre las opciones de ascenso. Que si hay equipo suficiente, que si juega más o menos, que si éste es como aquellos que subieron con David Vidal o Lucas Alcaraz... Voy a mojarme: Creo que hay plantilla suficiente, que no se parece en nada a aquellos equipos y que ahora tiene mejor entrenador. Para que un conjunto de Segunda opte al ascenso necesita tres requisitos: Una defensa firme, brillantez en la estrategia y algún jugador que marque las diferencias. En el primer aspecto el Murcia ha ido tejiendo poco a poco una defensa muy poco permeable, iniciada en el centro del campo. El segundo se explica por sí mismo en la cantidad de goles que ha marcado a balón parado. El tercero, tiene el nombre de Francisco Sutil. 

Comparemos. Si nos retrotraemos a 2002, nos encontramos también con un proyecto pensado para mantenerse que luego ascendió. Era un equipo y jugaba muy bien a pesar de los dislates de su entrenador. Entonces hubo un buen portero (Reinke), un líder (Tito), un ídolo (Acciari) y un referente (Ismael). No podemos olvidar el compromiso y buen hacer de Juanma, Maciel, Karanka, Richi y demás, pero aquellos eran los pilares. Hoy, Alberto, Emilio, Iturra y Sutil no los desmerecen. Pero la gran diferencia está en el banquillo. David Vidal contaminaba el vestuario con su histrionismo, discutía y polemizaba con jugadores y periodistas (veto incluido), se empeñaba en trasladar una imagen simpaticona mientras, de puertas para adentro, los jugadores sufrían sus excentricidades. Hasta el punto de que un día se reunieron y decidieron tomar ellos las riendas del juego para completar el ascenso. Lo lograron y como el club era consciente, despidieron al gallego de inmediato. ¿Nadie se ha preguntado por qué apenas ha vuelto a entrenar después? No es sólo por su carácter, sino porque es un mal entrenador. Aunque ahora se asoma con guiños al murcianismo, las últimas dos veces que se ha cruzado en su camino lo ha perjudicado. Primero, se mofó –sí, se mofo- cuando ganó con el Albacete en Nueva Condomina y encaminó el descenso del Murcia. Luego contribuyó a la fiesta en el Cartagonova el día que se consumó ese descenso. 

En cuanto al equipo que subió Alcaraz cuatro años después, no es comparable porque estaba formado por un enorme elenco de jugadores fichados a golpe de talonario que lo situaron entre los favoritos desde el principio. Aún así, los seguidores se abonaron al sufrimiento en cada partido por el cicaterismo de un entrenador extremadamente resultadista. 

Iñaki Alonso es la antítesis de Vidal y una versión actualizada del entrenador granadino. Tiene regusto por el fútbol, es ambicioso a la par que coherente y lidera el vestuario por convicción de argumentos. Ha construido un equipo con numerosos recursos que mira siempre hacia adelante y transmite optimismo en el vestuario. Con esa modesta convicción ha comprado un billete para soñar con la Primera. ¿Por qué no? 

El Real Murcia inicia en Sabadell una serie de partidos en los que tendrá que evidenciar si de verdad va en serio en sus opciones de ascender o, por el contrario, debe centrarse en la permanencia como único objetivo. El fundamental después de volver con muchos esfuerzos desde las cavernas. Puede resultar un reto menor un vez que se ha visto al equipo apuntando incluso a los puestos de ascenso directo, pero no hay que perder de vista el horizonte para evitar un castañazo. Las segundas vueltas de la Liga suelen ser muy duras y la trayectoria de muchos equipos es una montaña rusa. Son muchos los que llegan al invierno mirando para arriba y acaban hirviendo por no bajar. Por eso lo prioritario es fijarse la meta de los 50 puntos cuanto antes y, más tarde, ver si hay opciones de más. 

Jesús Samper se ha fijado un plazo máximo de tres años para volver a Primera. En este periodo tiene que pagar 3+4+5 millones de euros a sus acreedores para no incumplir los acuerdos de la Ley Concursal. Si no consigue el ascenso y el correspondiente aumento de ingresos, eso significa que en el tercer año la deuda se comería la mitad del presupuesto de la plantilla y entrañaría una disminución de la competitividad. Pero es que en los dos plazos siguientes tiene que pagar 14 millones y ya me dirán si le pilla en Segunda de dónde van a salir. Por lo tanto, el ascenso es obligado, aunque no perentorio. 


La estadística acompaña

lunes, 14 de noviembre de 2011

Sensei Nadal


'Samurai' Nadal

John Carlin es un periodista británico afincado en España que ha escrito una biografía autorizada de Rafa Nadal. Eso quiere decir que lo que cuenta en el libro es verdad y que algunas cosas se las calla porque no ha tenido más remedio. El libro se llama ‘Rafa, mi historia’ (Indicios, 2011) y en ella desvela el trasfondo de uno de los deportistas más grandes de la historia de España. Dice Carlin que Nadal es un símbolo universal que producen empatía en casi todas las culturas, patria de medio mundo y que por su personalidad le pega más ser japonés que español. Estoy de acuerdo. Su discreta humildad, su capacidad estajonovista de trabajo, su rigor mental y espiritual y su propensión a la extenuación y le asemejan más al samurái que al hombre mediterráneo. 
Rafa Nadal no nació para ser tenista porque iba más para jugador de fútbol, pero en un momento determinado sus famosos tíos le pusieron una raqueta en la mano y cambiaron su vida para siempre. No es un atleta fruto de la alta escuela como Roger Federer, cuya biología es prototípica de este deporte: alto, delgado, con esa frágil elegancia al golpear la pelota como si fuera lo más natural del mundo; por el contrario, tuvo que amaestrar su cuerpo y suplir con sacrificio sus contradicciones morfológicas. 

Federer y Rafa Nadal, dos caminos de perfección
Pero esa exigencia le crea innumerables problemas en forma de lesiones. Federer no se lesiona; Rafa, sí. Alguna vez de manera crónica, como la que le hizo retorcerse debajo de una mesa en el último Abierto de Estados Unidos. El dolor es su compañero de viaje, pero nunca le detiene. En ocasiones no puede aguantar y debe parar, sólo justo para recobrar el aliento, sin dar la espalda a la lucha. Esa extraordinaria capacidad de sufrimiento se convierte en belleza cuando arma su raqueta y devuelve cada golpe, estirando la mano y las piernas hasta el imposible, imprimiendo en la bola una fuerte carga gravitatoria. No tiene el mejor saque, ni el mejor resto, ni la mejor volea del circuito, pero posee la mente más fuerte. 
La otra cualidad que hace grande a Rafael Nadal es la humildad. A pesar de la enorme presión mediática que arrastra, el jugador español nunca ha perdido su conciencia social, aquella en la que su familia le inculcó que sólo desde la modestia se puede adquirir el verdadero respeto de los demás. Aliñada con la profesionalidad y la discreción. Valores de los que nunca se ha apartado en su vida privada o pública y que hallan acomodo en una familia granítica a pesar de las desavenencias conyugales de sus padres. Valores que, sin embargo, es capaz de mutar cuando se enfrenta a la alta competición. Rafa entra en el vestuario como un chico apocado y cortés que sufre una conversión cuando se prepara para entrar en juego. 

Motivación absoluta
El momento en el que se produce la transformación es 45 minutos antes de cada partido. Nadal, dice Carlin, se toma una larga ducha fría en la que endurece sus músculos y su mente. ¡Cuidado! No se trata de un personaje secundario en una novela de Dan Brown que busque la flagelación como estímulo, sino de una persona acostumbrada al dolor que endurece su cuerpo y ánimo para superar lo inevitable, ese esfuerzo antinatural y prolongado al que lo somete. 

Dicen los que médicos especialistas que el Deporte de élite es insano. Sólo la juventud parapetada en la coartada de los veinte años, puede que algunos de la treintena, es capaz de asimilar el estrés al que se someten músculos y tendones, cartílagos y órganos, de una manera tan reiterativa. Muchos pagan sus secuelas muy caras. Pero no puede haber superación sin esfuerzo y sólo cuando se pone el cuerpo al máximo se conocen los verdaderos límites. Lo vemos en Nadal como paradigma, aunque también en otros deportes tan duros como el ciclismo o en al atletismo de fondo. En la televisión no se percibe el dolor, si acaso el sufrimiento cuando vemos a un corredor al máximo de sus pulsaciones con los gestos desencajados por el esfuerzo. 

El último estadio de ese espartano comportamiento es su profundo estado de concentración. Quizá sea el gran rasgo distintivo del manacorí. Tomás Carbonell daba en el clavo esta semana cuando comentaba en Teledeporte el partido de Nico Almagro contra Seppi, en el Master de París, al explicar que entre los diez o quince mejores del mundo (entre los que está con mucho mérito el tenista murciano) la verdaderas distancias no están en su tenis sino en su capacidad mental. Para ser grande hay que serlo en la propia fe y percibía que Almagro se había desinflado un tanto cuando entró en el Top Ten. Justiciaba así que no haya podido escalar al octavo puesto ATP y jugar el Master de Londres. Por ello, en estos tiempos de laxitud social y escasez de valores Rafa Nadal resulta un ejemplo perfecto para las nuevas generaciones. Sensei Nadal.

Sensei Nadal

lunes, 7 de noviembre de 2011

Las llamas de Riazor

Un momento del incendio en Riazor, en 1991
Cada vez que el Deportivo aparece en el horizonte del Murcia me viene a la memoria el fatídico episodio de Riazor. Mira que han pasado años, pero aquella espina se clavó tan adentro que no veo la manera de sacarla. Será por cómo nos trataron, será por las artimañanas de Lendoiro antes y durante el partido, o por las irregularidades que lo rodearon, las llamas vivas del estadio de Riazor con aquella gente huyendo despavorida… pero a los murcianos que estuvimos en La Coruña en aquella tarde de primavera la derrota se nos quedó grabada para toda la vida. Pesa el hecho de no haber tenido ocasión de revancha y que mientras un equipo despegaba y brillaba con el glamur de los Bebeto y Mauro Silva, se convertía en el ‘Superdepor’ el de aquí se encaminaba hacia los sustratos del balompié nacional y hacia la ruina. Fue mucho más que un partido, fue un índice de contenidos que iba a reescribir la historia de dos clubes emblemáticos. Porque aquella soleada tarde ambos intercambiaron sus caminos como peatones equivocados en un andén de tránsito y con nuevas identidades. Trayectorias en la que se advertía a un Murcia que viajaba en los Ochenta en los vagones de Primera, con alguna estación de Segunda y la de un Deportivo reducido a eterno aspirante. Sin embargo, a partir de aquel punto de inflexión los de Arsenio se lanzaron a toda máquina hacia la conquista de títulos y agasajos que los murcianos sólo podían ver por la tele, tan alejados del fútbol profesional. Durante una década eterna perdimos la oportunidad de saborear toda una generación de grandes jugadores. De modo que más allá del ascenso que se fue al limbo, que nos arrebataron, recuerdo aquel partido como el inicio del despeñamiento de la entidad hacia un abismo fatal.

Si no conocen la historia, les recomiendo que lean el relato que escribí sobre aquel episodio en el libro ‘Real Murcia, comencemos por el final’, editado por la compañera Eva Franco. Se llama ‘La noche de las hormigoneras (la historia jamás contada)’ y en él transcribo todos los detalles de lo que ocurrió. En resumen: El Murcia llegó líder a la última jornada y necesitaba el empate para ascender; la noche antes del encuentro los jugadores apenas pudieron dormir porque varias hormigoneras no cesaron de hacer ruido en los aledaños del hotel; el partido comenzó más de media hora tarde por un incendio en la grada de Riazor; El otro rival, el Albacete, chanchulleaba con el Salamanca mientras tanto; El Murcia encajó dos goles en la segunda parte, perdió y se quedó sin ascenso directo. Luego también falló en la promoción contra el Zaragoza. 

El conjunto murciano se enfrenta, pues, este lunes a uno de los clubes que conforman su historia negra. Un equipo que siempre ha pasado con más lamento que alegría por su lado y al que el destino guarda en algún rincón una venganza fría e intensa por los daños que le ha infringido. Después de aquel drama apenas se han visto, no en la misma tesitura, así que el equipo grana no ha tenido la oportunidad de ajustar cuentas. No será tampoco en este partido, ni en el de vuelta, porque están alejados del final del campeonato y por muy vinculantes que sean, no decidirán un ascenso. 

Hace justo dos años que el Deportivo de La Coruña visitó por última vez Nueva Condomina. Fue en la Copa del Rey, con el Murcia en Segunda y ganaron por cero a uno con un gol de estrategia de Lopo. Alberto Cifuentes lo recuerda muy bien porque era el portero. Luego Albiol estrelló un balón en el larguero. En la vuelta no hubo goles, aunque los gallegos fallaron un penalti y Natalio también el golpeó el poste. José Miguel Campos fue despedido poco después y sustituido por el funesto José González, que condujo al equipo derecho al descenso. Sólo tres veces más se han enfrentado en los últimos 20 años, en las campañas 2003-2004 y 2007-2008, en Primera División y en un mítico duelo de Copa en 2002. En aquel entonces el Murcia ganó por 4-3, pero el Depor hizo valer un solitario tanto de Aldo Duscher en la ida. Tristán marcó dos goles, pero luego Karanka, Juanma y Tito (de penalti), remontarían. Después Manuel Pablo heló la sangre de los aficionados con un gol desde 40 metros que pudo ser el de su vida y, aunque Albiol hizo el 4-3 ya no hubo tiempo de remontar. Fue uno de los partidos más emotivos de los que se recuerdan en la vieja Condomina y al final de la campaña el equipo volvería Primera después de 15 años. Todavía hay un superviviente de aquel partido en la plantilla: Miguel Albiol. 

Aunque sea lunes (un día de fútbol de toda la vida), aunque Rajoy y Zapatero debatan en televisión a la misma hora, hay que acudir a Nueva Condomina porque el duelo está lleno de alicientes y debe servir para mantener vivo el recuerdo de aquella afrenta. Quizá el Murcia pueda saborear algún aperitivo de esa mariscada gallega que tanto tiempo anhela, apagar por fin las llamas de aquella hoguera de Riazor en la que crepitó el futuro del murcianismo. A lo mejor podríamos reunir unas cuantas hormigoneras, ahora que muchas están libres, para hacerles una visita en su hotel o escoltarles hasta Churra. 

José Luis Oltra y César A. Lendoiro
No va a ser fácil superarles, porque son un gran equipo. Su técnico nos conoce bien. José Luis Oltra fue jugador del Yeclano en Segunda B y años después Quique Pina le encomendó el Ciudad de Murcia. Dejó aquí una estela de profesionalidad y buen gusto y ahora trata de retornar a Primera a una entidad con muchos problemas. Los granas, por su parte, tratan de calmar la euforia después de ganar el derbi y sacarse otra enorme espina. A ver si le toman el gusto y sigue la racha. Por algo la llaman la Liga Adelante. Digo yo.

jueves, 27 de octubre de 2011

El derbi

El próximo domingo llega el primer derbi de la temporada y espero que las expectativas que se han creado se transformen en un gran partido que nos haga disfrutar, aunque no sea a gusto de todos por aquello del resultado. Que el Real Murcia y el Cartagena se enfrenten en un partido oficial en el fútbol profesional siempre es una buena noticia, sólo ha ocurrido un par de veces en cada década y ya va siendo hora de que se estabilice. Y si es en Primera mejor. No obstante, tampoco creo que haya que tomarlo como una fiesta del fútbol regional porque eso es una quimera que sólo existe sobre el papel, pues la rivalidad entre ambos clubes ha crecido de tal manera que ya parece irreversible. Sólo es de esperar que el protagonista sea el fútbol y no algunos descerebrados que pierdan las formas, que no haya enfrentamientos sino apoyo incondicional a los jugadores de cada bando y que, al final, cada palo aguante su vela. 



Éste será el primer choque oficial de la temporada, pues ya hubo un simulacro el pasado verano que no acabó nada bien, con expulsados y piques entre jugadores (Sin contar el que jugaron Samper y Cascales en la inauguración de la sede de las Peñas Murcianistas. Ver video adjunto) . Menos mal que era por un motivo benéfico porque allí se pudo ver un nivel de enconamiento muy alto. Se tienen ganas y las heridas de los dos últimos años no se han restañado, están en carne viva. El Murcia quiere la revancha y el Cartagena aumentar el chorreo. Las relaciones institucionales están más distantes que nunca y los aficionados más sensibilizados.

Siempre ha habido diferencias a un lado y otro del puerto de La Cadena, pero ¿por qué se ha llegado a esta situación? No hay una razón única. En el equipo grana se piensa que su máximo rival no supo actuar en su papel de vencedor cuando ganó en Nueva Condomina hace dos años. No gustó la gestión desorbitada de su triunfo, quizá porque no se esperaban tamaño resultado o porque invirtió la realidad histórica entre ambos. No gustó que su presidente ocultara un micrófono en el palco para hacer comentarios en una televisión de alcance nacional. Y los aficionados granas los que se quejaron de un trato inadecuado e incluso vejatorio cuando visitaron el vetusto estadio de la Rambla de Benipila.
Gol de Chando en el amistoso de agosto pasado, en Lorca

Por el contrario, muchos albinegros consideran que el Murcia no estuvo a la altura en los días previos (el 4 de noviembre de 2009), cuando la Federación Murciana organizó una comida de hermandad con la mejor de las intenciones y por parte grana sólo acudieron el entonces gerente, José Ángel Serantes y los jugadores Bruno y Ochoa. Por el Cartagena acudió el presidente, cuerpo técnico y Mariano Sánchez, entre otros. En ese momento era líder de la categoría y el Murcia penúltimo –esa semana cambiaba a Campos por José González, como entrenador-, situación que luego se plasmó en el campo. Tampoco gustaron las declaraciones a posteriori de Samper en las que predecía que el ‘globo’ de los blanquinegros se desinflaría y, sin embargo, rozaron el ascenso mientras los granas se iban a Segunda B. Para colmo, el drama de ese descenso en Montilivi coincidió con una estrepitosa derrota cartagenera contra el Albacete del ex murcianista David Vidal. A pesar de ser ya indiferente para el condenado, el resultado y la ostentosa celebración en las gradas hicieron mucho daño en la capital del Segura, lo que no hizo sino agravar la relación.

Iñaki Alonso, en la Sala de Prensa, esta temporada
El penúltimo capítulo se escribió este mismo año, cuando Ángel Quirantes afirmó que Iñaki Alonso se había ofrecido para sustituir a Juan Ignacio Martínez. El entonces secretario técnico desveló una supuesta oferta a través del representante del técnico vasco, Luis Villasante. El Murcia se estaba jugando el ascenso y Alonso aún negociaba su continuidad con Juan Antonio Samper. La filtración fue hecha con toda la intención, en vísperas del play-off y casi le cuesta la continuidad al buen técnico vizcaíno.

Que Iñaki Alonso entrenase al Cartagena no hubiese sido nada nuevo porque no sería el primero que cambia un banquillo por otro. Ni el primer jugador. Felipe Mesones, Fabri, Pedro Valentín Mora o Vicente Carlos Campillo, son ejemplos, junto a una larga lista de jugadores. De hecho hace sólo unos meses Chando pudo ir al Cartagonova y Toché venir a Nueva Condomina, pero la rivalidad efervescente que ha espumado en los últimos años lo presenta inverosímil.

Por eso me parece también innecesario el acto social organizado entre ambos clubes con la presencia de los respectivos entrenadores y capitanes. Si no hay buen rollo tampoco hay que forzar las cosas, aunque sea por una buena causa y se quiera trasladar un mensaje de paz fraterna. Tampoco pasa nada porque haya rivalidad, como la hay entre Real Madrid y Atlético, Valencia y Levante o Sevilla y Betis, Barcelona y Español… sin que se hagan este tipo de ceremonias. Supongo que surgen por falta de costumbre, pues si ambos se enfrentaran con regularidad estarían de más.
Un aspecto de la grada en NC, con peñistas al fondo

En cuanto a los aficionados, da la impresión de que ante la tradicional animadversión de la cartagenera (es habitual escuchar insultos en el Cartagonova), ha nacido una respuesta igual de ácida entre los murcianistas. En este sentido, espero que este domingo haya sensatez pero también que la Delegación del Gobierno haya tomado medidas, por si acaso. Hagamos entre todos que estos partidos merezcan la pena. Cada uno en su causa y Dios en la de todos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Pagar por escuchar la radio

Momento en que prohíben la entrada a las radios en NC
La notaria que tomó nota del impedimento
Imaginemos por un momento que todas las radios dejan de emitir. Subimos al coche y no podemos sintonizar ninguna emisora. Ni en casa, ni en los móviles - iphones - smarthones y ordenadores. Un tostoneo flota en las ondas y barre las palabras, el fútbol, la música, las emociones que sólo la proximidad de la radio puede transmitir. No se oye nada porque hay que antes hay que pagar una cuota. ¿Sería viable? Los dirigentes de la LFP deben de pensar que sí, porque quieren condenar a las emisoras a pagar un canon que ellas no cobran a sus oyentes. La radio es gratis, siempre lo ha sido y no concibo que pueda ser de otra manera. Incluso ahora que también se puede escuchar por la televisión –¡qué cosas!- no me imagino que nadie quisiera pagar una cuota para escuchar una retransmisión de fútbol. Yo no pago porque me cuenten un partido, sino por verlo in situ o por la tele. Hasta ahí podíamos llegar. Si las radios consienten esta tropelía se producirá un efecto cascada en la que todo el mundo querrá su parte y la radio tendrá fecha de caducidad. 
La única fuente de financiación que tienen las radios es la publicidad y nada tiene que ver con los derechos de televisión y sus múltiples subdivisiones, según la parroquia para la que se emita. Si el despropósito y la avaricia de los gestores de la Liga les obliga a tener que financiarse con fuentes externas, si se les obliga a pagar a los oyentes, le estarán dando un golpe mortal al Medio, habrá muchas emisoras que tendrán que despedir personal, otras perderán autonomía, otras cerrarán… el daño puede ser irreparable.
Javier Tebas, mandamás de la Liga y uno de los grandes defensores del canon, se mofaba el otro día en Twitter (o al menos yo así lo entendí), cuando preguntaba si en la Asamblea del Real Madrid alguien había protestado por el conflicto. Hay que ver la fijación que tiene este hombre con el dinero, como bien pudimos comprobar en Murcia con el famoso Laudo de Samper, en el que le exigió el pago de cinco millones de euros por negociar por su cuenta los derechos televisivos. Señor Tebas, nadie protestó porque los oyentes apenas están notando el boicot que sufren las radios. Los profesionales dan su información con menos calidad de sonido, por teléfono o desde los estudios, pero la dan y con nota. Lo hacen entre el público o siguiendo las imágenes por televisión. Opinan sobre lo que ven. Pero a mí me suena a fraude. Porque por muy buena que sea la imagen viene editada y encorsetada, mientras que la radio amplía la información a los 360 grados, pone ojos donde no hay cámaras, cubre unos huecos que enriquecen y complementan una retransmisión televisiva y, además, de primera mano. Eso ahora está limitado porque no pueden más que mezclarse entre el público. Pero no se equivoque don Javier, que los aficionados no se quejen no significa que no les guste estar informados en toda su extensión y no sólo con lo que les ofrece el realizador de turno. Que no lo exijan no quiere decir que no tengan derecho a tenerlo. Derecho constitucional, no arbitrario, para recibir información inmediata, libre y gratuita.

Tampoco entiendo qué pinta en toda esta historia Radio Nacional, que no puede emitir publicidad y por tanto ‘lucrarse’, según dicen, a costa del fútbol profesional. La radio pública está para cubrir un hueco imprescindible en el periodismo que ahora se ve cercenado. El problema es que se han creído que el fútbol es suyo y hemos dejado que se lo crean. Tienen amordazados a los discrepantes, a aquellos que se quejan por lo bajinis pero luego se callan y tragan cuando tienen que plantarse.
Como me parece lamentable que jueguen con el pan de los más pequeños, esas emisoras locales que malviven de la publicidad y a las que han puesto un puente, barato, de plata para adherirles a la causa. Pequeños esquiroles que se escudan en su supervivencia para justificarse ante las ‘grandes’, pero no se dan cuenta de que firman pan para hoy y hambre para mañana. Al consentir el canon le dan la posibilidad de subir su cuota más adelante y quedarán estrangulados con la misma cuerda que ahora quieren elevarse sobre los demás. Me llama mucho la atención en este sentido el silencio de la Asociación de Radio y Televisión, muy decidida a acabar con la competencia ilegal y que en este asunto no han abierto la boca.
Este fin de semana las emisoras de radio tampoco podrán entrar en los estadios. El enfrentamiento con las LFP se ha estancado y corre el riesgo de ser menospreciado, pero no deja de ser lamentable que las cabinas vuelvan a estar vacías. Retomemos el asunto, no lo dejemos en el olvido.
Como gesto de buena voluntad, las radios se han ofrecido para pagar algún dinero por las ‘atenciones’ que reciben en los campos. Recintos muchos de los cuáles son municipales, con cabinas construidas y mantenidas por los ayuntamientos. Algunos no pagan ni el agua ni la luz cuando hay partidos nocturnos ¿Cuáles son las facilidades? ¿La fotocopia con las alineaciones? ¿Un botellín de agua? ¿El peto prestado a los fotógrafos? ¿El guardia jurado que no deja trabajar a los inalámbricos? ¿Y dónde se cuantifican las contraprestaciones que la radio le da al fútbol? Todo sea por el entendimiento, pero el derecho a la información no tiene precio. De momento.

viernes, 14 de octubre de 2011

Talento

La mayor diferencia del actual Real Murcia con los inmediatamente anteriores es el gran salto de calidad en la plantilla. Más talento, más compromiso, menos malos rollos, mejor entrenador, capacidad de rectificación y aprendizaje de los errores, dinamismo corrector, aprovechamiento del trabajo y estructura sostenible. Valores ausentes de la entidad grana durante varios años y ahora rescatados. 
Buena gestión: José Luis Molina y Víctor Alonso
La dirección deportiva que encabeza José Luis Molina ha trabajado contrarreloj para confeccionar la plantilla, con lo poco que le ha dado Juan Antonio Samper para poder pagar, pero el resultado ha sido notable. ¿“Queréis jugadores buenos o medianías”? Me cuentan que le dijo a su jefe. Lo tenía fácil, porque la mayoría de los jugadores que militan en Segunda División tienen un perfil muy parejo. Luego hay un porcentaje que no dan la talla, más otro restante que les viene pequeña. Molina prefirió esperar para arriesgar en hombres con talento en vez de trotamundos que cambian de equipo cada temporada. Por lógica tenían que ser jugadores de calidad que no están jugando en sus respectivos equipos, ya sea de Primera o Segunda, pero a los que él les advertía una capacidad superior a la media. La faltaron un delantero y un extremos derecho, quizá un central, pero los que han llegado se puede decir que cumplen esos requisitos. 
Lectura para amantes del buen fútbol
El maestro Jorge Valdano escribió en sus ‘Cuadernos de fútbol’, que el talento es el único músculo que no se puede ejercitar en los gimnasios. Lo decía por Raúl y la caterva de tuercebotas que lo acosaban a matadas, como ahora ocurre con Messi, Iniesta o Cristiano. Es más fácil destruir que crear y en el fútbol nunca falta un Ballesteros que se cargue lo más bonito de este deporte. En las últimas plantillas granas han prevalecido los productos de banco de pesas sobre los artísticos, troncos infumables y ponzoñosos, incapaces de dar dos pases seguidos y alguno de los cuáles han dinamitado el vestuario. Felizmente, ya fueron extirpados, pero me sorprende cuando aparecen en el twitter de manera asidua dando consejos con cierto aire de nostalgia. Cuánta hipocresía. ¡Ay, si los periodistas deportivos contáramos todo lo que pasa en los de puertas adentro! 
Ahora la balanza se ha invertido. Se advierte en sus movimientos, en el tratamiento del balón, en su fuerza mental. Conforme pasan los días y los partidos vemos la verdadera imagen de estos futbolistas, lo que motivó a Molina a traerles. Vemos crecer la solidez defensiva de Jorge y Oriol, aunque en éste desleída por su trabajo en la banda; o a la versatilidad de Molinero. En el centro del campo ya hemos ponderado el rendimiento de Iturra, pero ya hemos empezado a saborear a Emilio Sánchez. En el partido contra el Xerez le vimos ‘soltarse’ con largos desplazamientos, cambios de orientación y jugadas al primer toque que hacía tiempo que no veíamos en la NC. También me sorprendió de manera muy agradable la segunda parte de Galder Cerrajería, un cachorrito que mostró detalles muy prometedores cuando se encontró a gusto. 
Chando es el delantero más efectivo del Murcia
Y lo hizo cuando apareció Chando, la gran noticia de esta semana. La entrada del delantero balear no sólo aportó un rendimiento inédito al ataque, sino que estimuló sobremanera al resto del equipo. Como resultado se vieron los mejores minutos de fútbol hasta el momento y creo de haber salido antes se habría ganado el partido. El balear es un estilete preciso y necesario y tiene que jugar ya, aunque no esté a tope. Dice Iñaki Alonso que no le puso de inicio porque tanto él como Cristian García no estaban para actuar noventa minutos y eso le condicionaba un cambio. Pero olvida que eso mismo le ocurre con Richi y, sin embargo, lo alinea. Lo hace porque su trabajo en la media punta es valorable, por su experiencia y sapiencia, aún a sabiendas de que deberá sustituirlo. ¿Por qué no puede hacer lo mismo con Chando? Por lo visto el sábado, el ariete está incluso mejor que el argentino, a la espera de que vuelva Kike. Y si juegan los dos, si Alonso juega un día en casa con dos delanteros, tampoco creo que se abran los cielos y los castiguen con calderas de agua hirviendo. Entiendo que no lo haya hecho hasta ahora porque no disponía de un solo delantero en óptimo nivel, pero ya puede optar a más alternativas. Se ha puesto de moda el jugar con un delantero y un batallón de centrocampistas y parece que es el patrón a seguir, pero quizá sea un poco escaso para los partidos locales. El de Durango sabe lo que se hace y estoy seguro de que adoptará la mejor decisión. Cuestión de talento.

Puedes leer este artículo y muchos más en el portal MurciaTododeporte.com

viernes, 7 de octubre de 2011

Las chicas de los Deportes

El Consejo Superior de Deportes ha reconocido este año la gran labor de algunos periodistas deportivos con la concesión de la Medalla de Plata al Mérito Deportivo. Profesionales que han dedicado su vida a este oficio y cuyo trabajo ha contribuido a la expansión y engrandecimiento del Deporte español. La distinción es un aval, una certificación homologada de esa influencia. El secretario de Estado para el Deporte, Albert Soler dijo en el acto de entrega que "el periodismo vivo y vigoroso, ejercido con altas dosis de pasión, ayuda a la empatía entre el deporte y los ciudadanos".
Paloma del Río y María Escario, tras recoger su distinción.

Si bien siento admiración profesional por colegas como Relaño, Segurola o Santi Nolla, quienes han destilado arte con el maridaje entre información deportiva y opinión, me alegra de manera especial el reconocimiento a María Escario, Paloma del Río y Olga Viza. Entre algunas escogidas, ellas fueron las pioneras en abrirse paso una rama del periodismo que parecía vetada para su sexo. Tan excepcional como ver a una mujer, Mariví Romero, al frente de un programa de toros. El deporte, sobre todo el fútbol, siempre había sido cosa de hombres hasta que irrumpieron con energía para darnos una amplitud de miras desconocida hasta ese momento. Crearon una impronta para que muchas otras pudieran seguir su ejemplo. María lleva dando la cara en TVE desde 1985, tiempo en el que ha presentado los Deportes en todos los Telediarios, ha retransmitido Mundiales y Juegos Olímpicos. Paloma es en la actualidad la directora de Programas Deportivos de TVE, ha dirigido muchos de ellos y está ligada por completo a la memoria colectiva de los aficionados por sus comentarios en las retransmisiones de los Juegos. En el caso de Olga, desarrolla también su vida profesional en la radio. Ellas lo tuvieron más difícil por ser las primeras, han brillado todos estos años y ahora tienen un justo reconocimiento. Para mí es un orgullo poder compartir el trabajo con ellas. Enhorabuena.   

J.L. Mendoza y Mari Carmen Izquierdo, presidenta de la AEPD, en la UCAM.
















Como comenté este verano en una entrevista en La Opinión, de un tiempo a esta parte tengo la certidumbre de que el periodismo es cosa de mujeres. La ratio en las universidades y en las redacciones está cada vez más decantado hacia ellas y me da la impresión de que en mi profesión los hombres son ya una especie a extinguir. ¿Por qué? A pesar de que aún existe discriminación en algunas facetas, hoy la mujer pisa fuerte, con ambición. Buscan instrumentos para decidir hasta dónde quieren llegar en su carrera y los emplean con diligencia. Lo que es bueno lo es sin discriminación de sexo, sin topes. Ellas son máquinas multitareas y tenemos mucho que aprender de eso. En el caso del periodismo deportivo el equilibrio es cada vez más notorio. Hoy día es habitual encontrar redactoras en cualquier escenario, ya sea en el directo o en la crónica. Más difícil es hallarlas en la narración radiofónica o en los puestos de edición. Algunos responsables consideran que su voz es demasiado aguda para cantar los goles y recortan sus funciones al minuto y resultado. En cambio, muchos micrófonos inalámbricos están en sus manos, en la tele y en la radio. En portales digitales, publicaciones generalistas y especializadas, gabinetes de prensa y cualquier otra vertiente periodística hay una paridad manifiesta, cuando no una mayor presencia femenina. 
 Sara Carbonero, MVP del periodismo deportivo

No podemos obviar, sin embargo, el trato a veces sexista que se puede hacer de algunas informadoras deportivas. En algún canal privado parece que sólo pueden trabajar chicas jóvenes y guapas con unas medidas y volúmenes exuberantes. Ya pueden tener siete masters y hablar como los dioses, contras las mejores noticias, que como no den la medida de las tetas lo tienen crudo. Una asociación de ideas tan primaria y casposa como aquellos posters de modelos en top less , pegados en las paredes de los talleres. Son excepciones y cuando ellas sean las jefas serán historia. Porque, insisto –y dicho sea con todo el cariño- que este negocio será cosa de ellas. Redactoras, becarias, colaboradoras, comentaristas, productoras, realizadoras, especialistas... ¡sed piadosas!. 
Me alegro por María, Paloma, Olga y otras muchas más compañeras que dignifican cada día el periodismo deportivo. Las mejores chicas del deporte también están detrás de la noticia.



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